Capitulo 2,Tercera Parte - luchy-jonas

El Principe De Piedra.. Nicholas y tu

Un príncipe maldito en una piedra... Una mujer moderna... Un beso impulsivo... Una pasión que nadie podría resistir...

Capitulo 2,Tercera Parte

 

Chapter Two

 

La verdad de ello la atravesó, innegable ahora de todos modos. Sus hermanos nunca permitirían a un hombre intimidarla así. Ni que la invitaran a participar en una noche de libertinaje. Ni siquiera en broma.
-Sólo un buen revolcón te enseñaría el respeto apropiado para un guerrero -dijo-. Lamentablemente, no tengo tiempo para instruirte. Ahora, te lo agradezco otra vez, ________, pero debo volver a casa. -Entonces, por tercera vez, él trató de alejarse.
En ese caso, sin embargo, fue él quien se paro sin necesidad de su agarre.
Echó un vistazo hacia la izquierda y luego hacia la derecha, estudiando el horizonte. Maldijo en una lengua que ella no entendió y luego giró para afrontarla. Un ceño estropeaba la perfección de sus rasgos.
-Acabo de comprender que eres una carga necesaria, ya que no conozco nada de tu mundo más allá de este recinto. -Sus cejas se juntaron ante "la carga necesaria". Las ventanas de la nariz llamearon con sus siguientes palabras-. Llévame ante el hechicero más cercano.
-Vete al infierno -contestó ella.
Él cruzó los brazos sobre el pecho. La obstinada postura insinuaba que era un hombre acostumbrado a dar órdenes y que esperaba un cumplimiento inmediato. Normalmente ella no se lo pensaría dos veces para enfrentar a alguien con una súper abundancia de testosterona. Pero el modo en que este tipo la miraba, como si él fuera un rey y ella fuera un vasallo condenado a la guillotina, casi hizo que le asustara la idea.
-Harás lo que yo diga -soltó él bruscamente, y con los ojos muy abiertos, continuó-: ¡Maldita sea! Hay algo más que había olvidado ante el entusiasmo de volver a mi casa -exclamo con los dientes apretados-. Pero aunque es algo que gustoso olvidaría hacer, no puedo, ya que la continuidad de mi libertad depende de ello.
-¿Qué?
-Para empezar, debo acostarme contigo.
________ sofocó un jadeo de alarma. O tal vez era un jadeo de anticipación. Incluso quizás fuera de cólera al escucharle decir que preferiría olvidarla. Cualquiera que fuera la razón, ella ya había perdido todas las pretensiones de cordura. Cualquier otra mujer ya habría gritado pidiendo ayuda antes de que él hubiera terminado la última frase. Acostarse con ella, ni más ni menos.
El silencio se alargó entre ellos. Con cada segundo que pasaba, se hacía cada vez más consciente de la desnudez, de él. Aspiraba su olor caliente, masculino, sentía la caricia de su mirada fija sobre todas y cada una de las partes de su cuerpo como si ella estuviera desnuda. Su sangre se calentó, y sus hormonas corrieron abrumadas, gritando: "Le tomaré, le tomaré, y es algo que tú quieres".
-Ni hablar de acostarnos -dijo, cortando el silencio-, y también debes saber que no existen los hechiceros.
Durante un momento bajo la guardia y su expresión reveló dolor y furia, pero también desolación, una desolación que ató su estómago en mil nudos diminutos.
-Aunque tenemos psíquicos -añadió ella, dispuesta a decir cualquier cosa para borrar tal desolación.
-¿Psíquicos?
¿Estaba fingiendo perplejidad o realmente no lo sabía?
-Los psíquicos son la gente que asegura que pueden ver el futuro con sus poderes sobrenaturales. Ya sabes, a través de la magia.
Él hizo una pausa, considerando sus palabras.
-Simplemente busco a alguien que maneje la magia, tu psíquico servirá. -A pesar de que ahora su tono era amable, la fría determinación marcaba las líneas de su mandíbula-. Ahora, quítate la ropa. Cuando nuestros cuerpos sean saciados, te permitiré llevarme hasta el psíquico.
¿Él le permitiría? Ni hablar, gracias.
-Mi respuesta es no -dijo ella con firmeza-. No cuentes conmigo.
El azul de sus ojos brilló como trozos de hielo en una tormenta de invierno y esa fue la única advertencia que recibió sobre sus intenciones. Antes de que tuviera tiempo de parpadear, ya estaba sobre ella, sujetándola contra una estatua. Sabía que debería estar asustada, pero no lo estaba. Ella, de forma extraña, estaba excitada.
No conozco nada de este hombre, se recordó. No sabía cómo le gustaba el café, o si él pateaba a los pequeños cachorros cuando nadie miraba. Y aun así su cuerpo, durante mucho tiempo dormido, saltó a la vida. Los pezones se endurecieron ante el contacto, y las caderas se arquearon, apretándose contra él. Hacer el amor con él no parecía una idea tan mala en este momento.
-No te lo pregunté, ________, ordené que lo hicieras. -El timbre bajo de su voz sostenía el borde acerado de una espada.
Tragó aire, insegura de si todavía estaba excitada o muerta de miedo. El hombre rezumaba poder y autoridad y si ella no conseguía poner su mente en funcionamiento, ellos se unirían allí mismo.
-Uh, sobre el psíquico. Todos las consultas y negocios están cerrados hasta mañana por la mañana.
Él hizo una pausa.
-Cuando salga el sol, me llevarás a ver a ese hombre de magia. Tendré tu palabra en esto. -Sus labios permanecieron separados mientras esperaba su respuesta, mostrando los blanco y nacarados dientes de debajo-. En cuanto a acostarnos...
-Si terminas esa frase, juro por Dios que nunca te llevaré a ver a un psíquico.
Su boca se cerró, y él permaneció tranquilo, aunque la cólera bullía justo debajo de la superficie de su piel.
Wow. Ella no había esperado que la amenaza funcionara, pero ahora que lo sabía...
-Quiero que me contestes a algunas preguntas.
Su expresión se oscureció pero la sorprendió al ladrar:
-Pregunta.
Entonces ella lo hizo.
-¿Cómo lo hiciste para que desapareciera la piedra?
Las finas líneas alrededor de su boca se tensaron.
Ella esperó, esperando oír palabras como el nuevo vecino de al lado, la trampilla y la pintura de plata. En cambio, sólo oyó silencio, y minuto tras minuto, un sentimiento de inquietud creció. Finalmente, no pudo soportarlo más.
-Empiezas a asustarme. Creo... sé que lo que creo no es posible, y aún así... -Ella le echó una ojeada a través de sus pestañas.
Otra vez, silencio. Pensó que sus nervios se harían completamente trizas antes de que él contestara.
-Magia -chasqueó finalmente, como si fuera la mujer más mala del mundo por hacerle responder-. La piedra desapareció gracias a la magia.
Ella abrió la boca para continuar con sus preguntas, pero los brazos de él se cerraron alrededor de su cintura, atascando las palabras en su garganta. De repente, un temblor la recorrió, y se inclinó sobre él. Su cuerpo reaccionaba por sí solo, desatendiendo su voluntad. Aunque con un hombre así era natural, hasta esperado, tener sexo con un extraño estaba lejos de lo que ella consideraba aceptable.
Eso no le impidió que su mente se imaginara que las manos vagaban por su estómago, resbalando dentro de sus pantalones, bajo sus bragas, y... otro temblor la atormentó. Caray, tenía que alejarse de este hombre, tenía que pensar con claridad antes de que hiciera alguna locura, como arrojarse ella misma sobre él y exigirle que "la pusiera en su lugar". Pero cuando ella trató de salir corriendo, los brazos se apretaron a su alrededor, manteniéndola sujeta.
-Suéltame -exigió ella. Su excitación mezclada con otro brote de miedo.
Su asimiento sólo se apretó más fuerte.
-Te lo advierto. Déjame ir antes de que te demuestre las habilidades maestras del mejor estudiante de Kai.
-No conozco a ese Maestro Kai, pero ni él ni su mejor estudiante pueden compararse conmigo. -Para demostrárselo, él atrajo a ________ más cómodamente hacia él, dureza contra suavidad. Ropa contra carne desnuda.
Lejos de estar intimidada o halagada, estaba ahora furiosa. Los ojos se le estrecharon, rechinando los dientes.
-¿Solamente pensamos en eso, verdad? -Estaba a punto de propinarle un rodillazo en la ingle cuando él agarró su pierna, asustándola.
-Permíteme darte una demostración de mis habilidades persuasivas. -Él presionó la coyuntura de los muslos contra la base de su erección. A pesar de sus racionales y buenas intenciones, ________ se encontró con que su sangre se volvía lava fundida, en un infierno de necesidad. Mientras la parte inferior de su cuerpo se balanceaba rítmicamente contra el suyo, él tocó uno de sus pechos. Tan nuevos como inesperados, estos toques la electrificaron, moviéndose a través de cada fibra de su ser con la intensidad del relámpago. Sus rodillas se debilitaron, a la vez que su voluntad.
Ella lamió sus labios y rezó para que él no notara su deseo.
Él lo notó.
Una oscura ceja se elevó, burlándose.
-¿Has cambiado de idea, pequeña, sobre lo de acostarnos?
Sí, sí, sí.
-No -gritó ella con fuerza-. Quiero que me dejes ir. Ahora.
Él no pareció convencido, pero dijo:
-Que sepas que consiento en tu voluntad porque yo decido hacerlo. -Con aquellos dedos mágicos, hábiles, amasó cada curva hasta sus nalgas-. De otra forma tal demanda sería desatendida. -Entonces de pronto, la soltó.
Ella salió corriendo.
-Tócame otra vez, y lo lamentarás.
Él soltó una ronca carcajada que retumbó profundamente en su pecho.


Siento no haber subido

La escuela me mata :/

Gracias por los comentarios!

Cualquier duda pregunten (:

 

 

Ps: irán a algun concierto del tour de Nick por América del Sur? ¿A cúal irán?

 

 

Las amo!

 

 

Luu

3 comentarios »
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#1
18 of September of 2011 1:13
AMEE EL CAP!
tieeneees qee subiir prontooo!!!
muuuy peroo muuy prontooo
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#2
18 of September of 2011 3:39
o.o me encantooooo

ya esperaba el cap


Nick viene para mi pais Puerto Rico pero creo q no ire
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#3
18 of September of 2011 16:42
siguelaaaaaaaaaaa!!!
sigue sigue sigueeee!
XD
es estupenda tu nove!!
XD

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El Amor Verdadero No Tiene Final Feliz... Porque Simplemente No Tiene Fin..

 

Si Se Quizó De Verdad ...Aunque Se Tenga Un Nuevo Amor , El viejo Irá En El Pensamiento